dilluns, 21 d’abril de 2014

Jaafar Carcoub Hmad, detingut i torturat per la policia marroquí


A Jaafar Carcoub Hmad, saharaui, le detuvieron a las 12 h. de la noche, cuando paseaba por el puerto de El Aaiún, cerca de un almacén de sardinas.

Jaafar es sobrino del conocido activista de derechos humanos Hmad Hammad. Hmad sabe bien lo que son las torturas marroquíes y la persecución sistemática de su persona. Todavía hoy padece secuelas de aquellas torturas que le infligieron. Ha sido operado de las vértebras, tiene dolores enormes. Ser sobrino de Hmad no es buena tarjeta de presentación.

A Jaafar, le cogieron entre cinco o seis gendarmes marroquíes diciendo que intentaba quemar los almacenes. Le olíeron las manos y decían que olían a gasolina.

Le llevaron a la comisaría de la playa. Nada más llegar, le pegaron con un ladrillo en la cabeza, y perdió el conocimiento. Luego le metieron en un cuarto de baño repugnante y le dieron golpes y patadas. Fue una paliza organizada, colectiva. Le pegaron con zapatillas en la cara. Le dieron patadas en la cabeza con la punta de las botas, y también se la pisaron. Le pusieron contra el suelo y le saltaban encima de la espalda como si estuvieran sobre un colchón. Se turnaban. Después alguien mandó que le dieran la vuelta, y siguieron saltando sobre el pecho. Estaba esposado de manos y pies, lleno de sangre. Se hizo encima todas sus necesidades. No consintieron en cambiarle, ni en darle agua.

Él chillaba. “Chilla, chilla, que no te oyen”. Una persona con bigote le dijo: “¿Tú sabes que muchos de los que han estado en esta celda como tú, no han vuelto a dar señales de vida? Algunos lograron salir, y otros, por desgracia, no”.

Cuando le detuvieron, había una persona con él que huyó y avisó a la familia. Su tía fue a la comisaría y le dijeron que no era nada, una riña que había tenido. Su tia sabía que no era una riña. Cuando se fue, comentó el gendarme “estos nativos, que incultos son, se lo cren todo”.

Le pegaron toda la noche. Le dejaban descansar un poco y volvían a pegar. Se divertían con él. A las 5 h., le dejaron tirado en el suelo y se fueron un rato a tomar sus cosas.

Le llamaban separatista, le insultaban, le escupían.

Jaafar sangraba por los ojos. No podía protegerse la cara. Le rompieron la nariz, una ceja. Le duele todo, codos, rodillas, cabeza, espalda, sobre todo la espalda. No se puede mover.

Jaafar comenta lo que sintió. Le sorprendió la enorme crueldad de los gendarmes, dando esos golpes de odio, de maldad. No tienen miedo. Saben que están protegidos.

Le interrogaban, pero antes de que pudiera contestar, le volvían a golpear. Pregunta - golpe. Le preguntaban por gente que no conocía, que qué hacía en El Aaiún (Jaafar lleva sólo 3 meses en El Aaiún), que cuál era su relación con su tío Hmad.

Jaafar les dijo:”esperad, que falta poco para la ampliación de la MINURSO”. “Toma Minurso” y le golpeaban más.

Jaafar les dijo que no era separatista, que para separarse de algo hay que haber estado unido alguna vez. Y que el Sahara nunca había formado parte de Marruecos.

Estas contestaciones de Jaafar a los gendarmes pueden sorprender, en una situación tan dura, pero Jaafar me dice que era todo tal sinrazón que le daba igual, quería morirse. No soportaba más, tenía dolor en el pecho, en el estómago, en la espalda, en la cara. Quería combatir la violencia con la verdad, con la razón.

“Yo estoy contra el expolio”. Más golpes. El expolio -algo así como “nahb” en árabe- es una palabra tabú para Marruecos. Está censurada.

Le hicieron firmar papeles que ni sabía lo que eran. Le pusieron la huella sobre el papel. Él intentaba tachar la declaración, pero le seguían pegando.

Le llevaron al hospital donde le cosieron los puntos de las heridas en la cabeza. Y le volvieron a traer al calabozo donde pidieron que su familia le trajese ropa para presentarse ante el juez porque así no podía ir.

El informe médico: en un papel de notas un gendarme apunta: un golpe en la cabeza, un golpe en la ceja, y se lo mete en el bolsillo..

Por la mañana cambiaron de grupo. Estos aparecían muy joviales y simpáticos.  “¿Quién te ha hecho esto?” “Vuestros compañeros”. “No, no tienes que decir eso. No va a servir de nada”. Le decían “Hay que dejar la política. La política la manejan unos y luego sois la pobre gente los que pagáis el pato”.

Le insistieron una y mil veces para que no dijera nada ante el juez de lo que le habían hecho, por la cuenta que le traía. Un policía con muchos galones le dijo: “Como te pongas con los activistas, habrá consecuencias, que tu tío sabe lo que hay”. Se lo repitío con mucha intención, como dejándole pensar todas las posibilidades de represalia. “Te lo digo tres veces y no te lo digo más”.

Ante el juez, Jaafar lo contó todo. El juez no quería ni escucharle. “No te creo, no va a constar nada”. Jaafar, a pesar de su estado, insistía al juez “no me han leído mis derechos, y ahora que estoy ante el juez, no me quiere oír”.

El juez lo dejó claro “Si quieres que todo vaya bien, no digas que te pegó la gendarmería”. Le amenazó con la Cárcel Negra. Más tarde, cambió un poco y le dijo “mira, vas a salir absuelto, pero no tienes que decir que te pegaron en comisaría”.

Le acababan de regalar un móvil bueno. La gendarmería le devolvió sus dos móviles rotos, machacados con las botas. Se quedaron con sus dos tarjetas de memoria. Previamente, hace unos días, le habían bloqueado el e-mail.
 
----------------

Esto es el pan nuestro de cada día.

A cinco días de la renovación del mandato de la MINURSO, el gobierno marroquí sigue torturando. Se sienten seguros. Las Naciones Unidas seguirán renovando este mandato sin ampliarlo a la vigilancia de los derechos humanos, con la coletilla de que se pide a Marruecos que lo haga mejor. Se ve que Marruecos lo tiene todo atado y bien atado.

Todos los países de las Naciones Unidas saben lo que hay en Marruecos, que torturan a los saharauis por expresarse. Pero es vergonzoso que un organismo supranacional que dice defender los métodos pacíficos apoye descaradamente a un Marruecos torturador y ocupante para contentar los intereses económicos o estratégicos de ciertos países.

Vergüenza.

Cristina Martínez Benítez de Lugo.
10 de abril de 2014.

dimecres, 16 d’abril de 2014

La delegació catalana al Sàhara constata la vulneració dels drets humans als territoris ocupats


El grup format per 7 persones i encapçalat per les diputades del Parlament de Catalunya Marta Vilalta i Hortènsia Grau han visitat durant tres dies els territoris del Sàhara Occidental ocupats pel Marroc.

La delegació catalana que està visitant el Sàhara Occidental constata la vulneració sistemàtica dels drets humans als territoris ocupats per part de Marroc. Després de tres dies de visita i de contacte amb la societat civil sahrauí, la delegació ha estat testimoni directe de la vulneració dels drets humans mitjançant repressió, tortures persecucions, negació dels drets de llibertat d’expressió i de manifestació, així com represàlies i opressió a mans de les autoritats marroquines. 

La delegació ha estat espiada i seguida al llarg dels tres dies a Alaiun per part de la policia marroquí, la qual fins i tot va retenir una estona la delegació per evitar la tasca d’observació durant una manifestació a favor de l’autodeterminació del Sàhara. Així mateix, la delegació ha denunciat ser vigilada per un membre de la MINURSO, la Missió de les Nacions Unides per al Referèndum al Sàhara Occidental al llarg de la seva estada. Els problemes que ha viscut la delegació catalana en pròpia pell és allò que viuen d’una manera continuada la població sahrauí, que sobreviuen en una ciutat segrestada per la policia. 

Per tot plegat, la delegació s’ha compromès a portar la veu del poble sahrauí arreu i en fer un informe per tal de presentar-lo al Parlament i de forma pública, així com a emprendre accions posteriors tant a nivell parlamentari, com municipal i social. Aquest migdia la delegació retorna ja cap a Catalunya.

Trobada amb la MINURSO i amb víctimes de desapareguts
En la última jornada de visita al Sàhara Occidental, la delegació catalana s’ha reunit amb un representant de la MINURSO al qual se li ha traslladat la necessitat urgent que la Missió pugui ampliar el seu mandat per tal de supervisar i vigilar els drets humans al Sàhara Occidental, mandat que fins ara no existeix. Aquesta és una decisió que el Consell de Seguretat de les Nacions Unides prendrà aquest dijous 17 d’abril. 

També hi van haver trobades amb familiars de persones desaparegudes presumptament a mans del règim marroquí i que van explicar el seu patiment, el seu dolor i les seves experiències i van reclamar pressió internacional davant del Govern del Marroc. 

La delegació catalana està formada per les diputades Marta Vilalta (ERC) i Hortènsia Grau (ICV-EUiA), els regidors de Valls, Jordi Escoda (CUP), de Navàs, Josep Casafont (CUP), i de Caldes de Montbui, Isidre Pineda (ERC), que és també representant de la Coordinadora Catalana d’Ajuntaments Catalans d’Amics del Pobla Sahrauí, i els màxims responsables de la Federació d’ACAPS (l’Associació Catalana d’Amics del Poble Sahrauí), Núria Salamé i Miquel Cartró.

dimarts, 15 d’abril de 2014

La delegació catalana, retinguda a Alaiun per la policia marroquí


La delegació catalana que està visitant els territoris ocupats del Sàhara Occidental ha estat retinguda en una casa aquesta tarda i se li ha impedit arribar a l’hotel mentre s’estava celebrant una manifestacióa favor del poble sahrauí pels carrers d’Alaiun. 


Les forces de seguretat marroquí han impedit arribar a l’hotel a la delegació i han obligat contra la seva voluntat i fins i tot amb empentes i amenaces a membres de la delegació a quedar-se en una casa particular sense sortir-ne. 


La delegació s’ha situat al terrat de la casa per intentar complir amb la seva tasca d’observació de la manifestació i ha estat sorpresa amb unes pedres que se’ls ha llançat presumptament a mans de la policia marroquí de paisà. 


Al cap d’una estona, la delegació ha tornat a l’hotel, però ha estat sempre escortada i supervisada per la policia marroquí i en aquests moments es troba retinguda a l’hotel i sense poder-ne sortir.

Per tot plegat, la delegació catalana denuncia aquests fets així com que se’ls negui la tasca d’observació per la qual han vingut i constata i pot acreditar la vulneració dels drets de manifestació i d’expressió que ha ocorregut aquesta tarda per part de les forces de seguretat marroquines davant de la població sahrauí. Així mateix, denuncia les intervencions violentes per part de la policia contra els centenars de manifestants que participaven a la manifestació convocada per la coordinadora d’associacions sahrauís de drets humans per exigir el dret d’autodeterminació i la independència del Sàhara Occidental. 


La delegació catalana està formada per les diputades Marta Vilalta (ERC) i Hortènsia Grau (ICV-EUiA), els regidors de Valls, Jordi Escoda (CUP), de Navàs, Josep Casafont (CUP), i de Caldes de Montbui, Isidre Pineda (ERC), que és també representant de la Coordinadora Catalana d’Ajuntaments Catalans d’Amics del Pobla Sahrauí, i els màxims responsables de la Federació d’ACAPS (l’Associació Catalana d’Amics del Poble Sahrauí), Núria Salamé i Miquel Cartró.